jueves, 25 de marzo de 2010

¿Y quién defiende a las lagartijas?

Telmo, Gonzalo! Bajad de ahí, ¡es peligroso!. - ¡Pero queremos coger las lagartijas! - ¿Pero no veis que os podéis caer? - No, queremos cogerlas. - ¡Va! Sentaos un rato aquí y luego vais a jugar. - ¡No! Si hombre, ¡No quiero! - Ei! Aquí va, tranquilizaos.



- Alberto, ¿y qué es un abogado, eso que tú estudias?

- Telmo, un abogado, como te explico... es una persona que defiende a alguien cuando dicen que ha hecho algo malo. Como cuando Ainhoa viene y me dice... ¿por qué está castigado el Telmo, si el no le ha dado con la pala al Jon?. ¿Entiendes?

- Pero, si le he dado, si he sido malo, ¿por qué me defienden?

- mmm, No es fácil de explicar, pero siempre tienes que tener a alguien que te ayude para poder defenderte, aunque hayas hecho algo mal, alguien que no tenga nada que ver, y así explicar las cosas, lo qué ha pasado, tal y como tú lo piensas.

- Pero, no lo entiendo, los malos tendrian que estar en la cárcel, yo quiero ser Policía para que no roben y meterlos en la cárcel

- Sí, Telmo...

Gonzalo: - Pues yo quiero coger las lagartijas del patio, de aquél muro.

- No, Gonzalo, no podeis subir a ese muro, sabes que está prohibido, que no os dejan.

- Ya, pero yo las quiero, quiero cortarles la cola.

- ¡Gonzalo!

Telmo: - Alberto, y eso que tu dices, los abogados, no defenderian a las lagartijas, ¿o solo al Gonzalo?

- También a las lagartijas.

- Qué royo, por qué se pelean, si el malo sería el Gonzalo. Aunque él quiere ver las lagartijas, yo también.

lunes, 22 de marzo de 2010

Suma

Hoy he decidido publicar este espacio. Todos nos parecemos más de lo que pensamos e intentamos satisfacer nuestro ego; las ganas de explicarnos ante los demás, de exponer nuestras inquietudes o vivencias, a menudo, gilipolleces que van ocurriendo en el día a día. A todo eso responde este blog. Sin más pretensión que la de llenar unos minutos de los dias, seguro que pocos, en los que tenga ganas de explicar algo para todo aquél que quiera leer.

Advierto, para el que tenga paciencia y dedique algo de su tiempo, que tiendo a magnificar las anécdotas, que jamás logro ser coherente y me cuesta explicar las cosas sin extenderme demasiado.

¡Hasta la vista!