lunes, 18 de julio de 2011

Del paso

Has abierto un polín con la boca y has conservado los dientes, ha sido fácil no poner mala cara al comerte una lengua de golosina, has evitado sonrojarte cuando has tropezado en público, has enumerado las preposiciones ante toda la clase, has resuelto miles de problemas de cálculo, has robado chicles en la panadería sin que se diera cuenta la dependienta e incluso te has sentido orgulloso por creer que habías hecho un acto heroico, has mirado a alguien de manera desafiante, has silvado en un momento importante, has puesto semblante serio ante una situación graciosa y has simulado una sonrisa ante un mal momento. Te diría más, te has comido dos calippo de fresa antes de cenar.

¿Y no te costó decidir?

Has embarcado un minuto antes del cierre, te has matriculado llamando y pidiendo una excepción, has copiado en un examen - o en varios -, has mentido a un amigo o le has dado la razón como a un tonto, has dormido en casa de uno de ellos - y en realidad lo has hecho desnudo en una casa distinta - y "has tomado prestado" el mechero de un amigo.

¿Lo pensaste demasiado?


Pues bien prepara excusas, sonrisas, muecas, silencios, morritos, guiños y piruetas. Vas a tirarte a la piscina.