La razón humana. Espacio. Una mueca por haber encontrado su definición - Cambio de mueca, duda razonable - Descubrimiento y refutación - Compensación y ejercicio conservador de comformismo. Y se agotó.
Hoy es el día en el que Alberto intentaba determinar algo publicable sobre la razón huamana sin pretensión de escribir tratado alguno basado en el conocimiento adquirido. Iba a utilizar la experiencia sensible. Y se atrevió a juzgar un concepto en base a los parámetros más irracionales posibles e intentar sacar un resultado. Como en todo, no obtener ningún resultado era una forma más e igual de correcta de obtener una respuesta.
Trazó una línea imaginaria buscando la génesis de las decisiones. Las motivaciones que hacían que el humano se decidiera por actuar de una manera u otra. Y surgió el primer efecto no contemplado: ¿Existen variables que escapan de nuestro poder de disposición de forma total? O por el contrario... ¿Todas las acciones y omisiones que nos rodean nos permiten una participación por mínima que sea? Debatía entre abandonar la fijación de intentar tener todo bajo control o vivir desapegado a las circunstancias que ocurren sin mediar una voluntad propia reconocible.
Vaya, que ya había malgastado una magnífica mañana de invierno. La osadía de dejarse seducir por la reflexión infinita...; exhausto pidió un café, se puso coqueto y decidió volver a la banalidad. ¿Era aquella una decisión propia y meditada o un acto reflejo? Paró de pensar, y se concentro en remover el café. Fué lo que le dictó la razón.
