Tranquilidad, esto no tiene nada que ver con una homilía
Es curioso. No soy una persona religiosa, aunque reconozco cierta impresión ante la construcción de un relato de valores coherentes (de los que se puede discrepar o no) que los distintos credos pueden elaborar. Pronto pienso en las pocas posibilidades para cumplir con una disciplina muy marcada. Pero, ya os digo, no estoy muy interesado en los dogmas religiosos. Pero aprovechando el viaje de Benedicto XVI por España, me dije: ¿Por qué no lees el breve discurso que leyó en Santiago de Compostela?. Web del vaticano, discursos de "Su Santidad", Noviembre... y una lectura breve.
En él, el líder católico dijo: - Entre verdad y libertad hay una relación estrecha y necesaria. La búsqueda honesta de la verdad, la aspiración a ella, es la condición para una auténtica libertad. No puede vivir una sin otra -. Seguro que podemos encontrar muchas interpretaciones, de las más libertarias a las más integristas. Pero me gusta la reflexión; en parte permite ensanchar el posible significado de la cita, aunque acotando la interpretación a los valores de la verdad y la libertad.
Yo hace tiempo que marqué los límites de la libertad personal y la verdad. Mezclar algo de empatía para con los demás sin olvidar, y seguro que lo he repetido alguna que otra vez, esos dos o tres valores únicos e intransferibles que sólo tienen sentido en base a la interpretación que cada individuo hace de su realidad, en definitiva, de su verdad.
Pero... ¡Es tan dificil ser coherente!
No hay comentarios:
Publicar un comentario