lunes, 13 de septiembre de 2010

Pallejà .- ¿Crecer?

El día 7 de Septiembre, cuando fuí a trabajar a la escuela Àngel Guimerà (Pallejà) pude ver como estaban empezando con las obras en la zona de la nueva carretera que conectará el barrio de la Magina con el núcleo urbano de Pallejà. También construirán algunas viviendas. Supongo que la obra se justifica con el pretexto (y no dudo que sea lo más conveniente) de que el barrio no puede tener un único acceso de entrada y salida. Mas allá de la obra en concreto, pensé en todo lo que estaba viendo y en cómo era todo 10-15 años atrás. Con ello puedo hacer una reflexión muy personal pero que, al poner negro sobre blanco, pretende ordenar mis ideas sobre lo que acertamos - o no - en denominar "crecimiento"


Hace más de una década con todos mis compañeros de la escuela ibamos, a veces, a hacer Educación Física en el bosque que rodeaba el colegio. El "Bosc de la Torroja", en poco tiempo se urbanizó con bloques de pisos y casas de tipo unifamiliar. Estas edificaciones me parecen bastante coherentes. Se hicieron siguiendo el entramado urbano y sin construir una zona aislada para la que serian necesarios accesos que dañarian más la zona boscosa. En este caso parece justificado decir que fueron unas obras lógicas; el pueblo crecía en población, una especie de crecimiento natural. Algo parecido puede afirmarse de las obras en el ensanche más cercano al Llobregat.


Ya no podiamos hacer las clases en la montaña, ni vivir pequeñas aventuras en el bosque más cercano al pueblo, pero ganamos a nuevos vecinos.


Pero todo ello parece lo más normal desde la lógica del crecimiento eterno. No soy un radical, pero ¿de verdad creemos que podemos crecer de forma ilimitada? No hablo únicamente del respeto por el medio ambiente, también hablo de recuerdos, incluso de tradiciones, de formas más austeras y consecuentes de vivir con nuestro entorno (natural, demográfico, económico).

¿Nos conviene seguir con las edificaciones en islas alejadas de los centros urbanos y construir accesos que dañan mucha superficie? Nos conviene destinar recursos multiplicados para mantener el alumbrado público interminable, la seguridad policial de tipo extensivo, el riesgo de incendios forestales, hacer llegar los servicios de telefonía, agua corriente, etc? Teniendo en cuenta además que es un tipo de viviendas que da poca densidad (menos personas que pagan impuestos, aunque estos sean más altos) para una cantidad de servicios a prestar que son claramente deficitarios.

Eso desde un punto de vista más racional. Pero, pensando en los tejidos sociales, ¿nos interesa crear barrios dormitorio? ¿queremos sitios de paso?. Envidio los municipios que tejen un fuerte nexo entre todos sus habitantes. Mediante el deporte, las escuelas de música, pintura y mil cosas más. Mediante asociaciones activas, de carácter civil y político, con empresarios y empresas con una buena implantación local, con un comercio fuerte y dinámico. Eso no se consigue con campañas informativas ni con miradas a corto plazo. Se hace con la implicación de todos.


¿Un municipio con una superficie de 8 kilómetros cuadrados, como Pallejà, se puede permitir el lujo de crecer de forma extensiva? ¿Los programas electorales de las fuerzas politicas deben asemejarse cada vez más a un simple plan de obras, o por el contrario, en estrategias y proyectos de cohesión? Soy consciente de la imposibilidad de cambiar un modelo con la pequeñez que representa un pueblo de 11.000 personas; pero siempre quedan cosas por pensar, decir y, si se puede, hacer. Ser consciente de ello es un primer paso.

1 comentario:

  1. Alberto, realmente me asombra tu visión general de las cosas, siempra va más allá!

    te auguro un fururo brillante!

    Abel.

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