Eres capaz de evadirte de las altas temperaturas y pensar sobre algunas de las gilipolleces que te relataré aquí. ¡Venga!
Tengo una costumbre de la que siempre trato de escapar. Picar algo dulce antes de ir a dormir, y mientras me como dos o tres galletas Príncipe he pensado en todos aquellos momentos en los que un detalle dulce - o salado - ha coprotagonizado una situación importante.
Lacasitos, una palmera de chocolate, un Huesito, una galleta de chocolate (cubierta o rellena), una magdalena (cuidado con la gula de las rellenas con chocolate...) una golosina (lenguas, ositos, melones, sandias, colas, manzanas, dentaduras...)
Y pensarás (y ojo, aciertas) ¿Debe guardar alguna relación la importancia de un momento con la ingesta - mía y no se si tuya - de algo dulce?
Ello me hace pensar en la importancia que le doy al momento de ir a dormir. Me acabo la última Príncipe, bebo un trago de agua, me lavo los dientes y a la cama.
Buenas noches.
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