Soy consciente de que quizá te extrañe que escriba sobre tu marcha a Venecia. Suelo parecer bastante frío y distante, pero tengo la esperanza de que no doy esa sensación cuando me llegan a conocer un poco - o me dejo conocer -. Y creo que tú me conoces.
¡Basta! Tú eres el protagonista de estas rayas. Te vas a Venecia de Erasmus, una experiencia que seguro te encantará y de la que sacarás mucho provecho. Espero que allí también contemples hasta el último detalle de lo mucho que vas a ver. Pero, tengo que admitirlo, ¡Me da mucha pena qué te vayas!
¿Y sabes por qué? Porque los amigos se cuentan las vivencias sin necesidad de respetar los turnos, las pausas, sin pensar si lo que dicen es coherente o no, sin miedo a parecer estúpido o ilógico, con la tranquilidad de que quién te escucha dedica la misma atención sobre tus asuntos que la que emplearía para si mismo.
Pero sólo decir eso sería muy egoísta. Espero que pases un año maravilloso. Y que en algunas de tus experiencias por allí pienses en tu amigo "la veterana". Yo prometo que haré lo mismo.
¡Pásalo en grande Omar! ¡Te lo mereces!
No hay comentarios:
Publicar un comentario